Horror inexpresable en hotel de lujo
El 20 de julio de 2020, el personal de La Mansion Inn en Manuel Antonio, Costa Rica, se preocupó cuando una huésped no se presentó ni para el desayuno, ni para el checkout, y fueron a su habitación a ver cómo estaba.
Encontraron su cuerpo sin vida en su cama, cubierto por una sábana manchada de sangre.
Era una hermosa mujer de 43 años llamada María Luisa Cedeño, jefa de anestesiología en uno de los mejores hospitales de Costa Rica, y viajaba sola con una perrita. Había sido brutalmente violada y asesinada, y su cuerpo fue abandonado para que el personal lo encontrara por la mañana.
Así empezó un espeluznante caso de asesinato que ocuparía los titulares nacionales durante años.
Ese mismo día se detuvo a un sospechoso: un exempleado de La Mansion llamado Teodoro Herrera, quien antes trabajó como bailarín exótico de un club gay, y que en aquel momento se alojaba gratis en el hotel porque no tenía adonde ir. Tenía salpicaduras de sangre en los zapatos, el reloj y el teléfono, y se había comportado de forma muy sospechosa la noche anterior.
Pero el caso dio un giro profundamente extraño cuando Harry Bodaan, de 69 años, el distinguido holandés-estadounidense propietario de La Mansion y presidente de la Cámara de Comercio de Quepos, también fue detenido y acusado de la violación y asesinato de la Dra. Cedeño. Harry era un pilar de su comunidad, uno de los extranjeros más conocidos de Costa Rica, nunca antes sospechoso de haber cometido delito alguno.
Un tercer hombre fue detenido y acusado de este delito, un conocido de Harry llamado Luis Carlos Miranda que también se alojaba en el hotel en ese momento a cambio de un trabajo de marketing que se había ofrecido a realizar.
¿Qué pruebas se presentaron contra Harry y Luis Carlos? Había tres lesiones en el cuerpo de la víctima que parecían ser marcas de mordiscos, y un odontólogo de la policía declaró que no parecían coincidir con los dientes de Teodoro. Cuando se tomaron moldes de mordeduras de las siete personas que estaban en el hotel aquella noche, el odontólogo dijo que no se podía excluir a Harry y Luis Carlos como posibles mordedores.
El enjuiciamiento de estas tres personas por asesinato causó un revuelo nacional, con el achacoso Harry llegando al tribunal todos los días en silla de ruedas, con las manos temblando sobre los reposabrazos a causa de la enfermedad de Parkinson, y las piernas recuperándose de una reciente cirugía de doble reemplazo de rodilla. El veredicto provocaría una profunda decepción para algunos, y múltiples apelaciones que mantuvieron vivo el caso durante años.
Basado en una revisión exhaustiva de todas las pruebas del caso, Asesinato en la habitación 3 es el relato definitivo de un crimen atroz que se convirtió en un atolladero legal. Todos los hechos relevantes del asesinato de María Luisa Cedeño se publican aquí por primera vez, tanto en inglés como en español.
Las fuentes incluyen la transcripción del juicio, de 614 páginas, que contiene el testimonio de todos los testigos del caso. Se complementa con transcripciones policiales de entrevistas con participantes clave que no testificaron en el juicio, entre ellos dos de los testigos.
También se entrevistó en privado a amigos de Harry familiarizados con el caso, que en ciertos momentos revelaron información totalmente desconocida con anterioridad.
Se incluyen docenas de fotos cuidadosamente seleccionadas de la escena del crimen, que proporcionan pistas sobre lo que realmente ocurrió en la habitación 3 aquella noche.
Este caso ha sido ampliamente cubierto por los medios de comunicación costarricenses, pero muy poco de este material ha sido publicado antes. Asesinato en la habitación 3 expone el caso de principio a fin, dejando que las fuentes originales hablen por sí mismas y llegando a una conclusión ineludible.